Nil Moliner puso punto final a la gira Lugar Paraíso el pasado 27 de diciembre en el Palau Sant Jordi de Barcelona, en una noche muy especial que sirvió para cerrar una de las etapas más importantes de su carrera. El artista de Sant Feliu de Llobregat regresó a un recinto clave en su trayectoria para despedirse de un tour que lo ha acompañado durante casi dos años.
El concierto arrancó con “Mi religión”, marcando desde el primer momento el tono de un show que combinó energía, emoción y cercanía. A lo largo de la noche fueron sonando algunos de los temas más representativos de su discografía como “Dos primaveras”, “Me quedo”, “Nada que decir” o “Mi bandera”, con un público completamente entregado desde las primeras filas hasta la grada.

Uno de los momentos más celebrados llegó cuando Nil Moliner bajó a la pista para interpretar “Hijos de la tierra”, “Sin tu piel” y “El despertar”, rodeado de fans y reforzando esa conexión directa que caracteriza sus conciertos. El bloque acústico aportó una atmósfera íntima con versiones de “Por la boca vive el pez” de Fito & Fitipaldis y “Puede ser” de Dani Martín, además de interpretaciones especiales como “Por última vez” y “Mejor así”, acompañadas por cuarteto de cuerda y coro.
La recta final del show devolvió el pulso festivo con canciones como “Meneíto”, “Soldadito de hierro”, “Libertad” o “Luces de ciudad”, antes de dar paso a los temas más recientes de su nueva etapa. “NEXO 10. Alex”, “NEXO 08. Ha pasado algo” y el debut en directo de “NEXO 01. Me acuerdo de ti” adelantaron el sonido de lo que está por venir.

El concierto se cerró con “Vuela alto”, una despedida simbólica y emotiva con todo el Palau Sant Jordi en pie, poniendo el broche final a Lugar Paraíso. Una noche que confirmó, una vez más, la relación especial entre Nil Moliner y Barcelona, y que sirvió para cerrar una etapa clave mirando ya hacia el futuro.